Comer y callar se traslada a wordpress

Hola querida audiencia de este blog.  
Estamos dándole un arreglillo a la plataforma 
y en 2015 volverá a estar visible, posiblemente en wp con la dirección 
Mientras, os deseamos

la mejor Navidad posible y un nuevo año de lo más genial 




pese a las mordazas, ttip y todo lo que se nos parece venir encima.

Hemos cerrado el canal de youtube y el google plus.

La red social pasa de facebook a facepopular. Quien quiera seguir allí de amiga, mi dirección es 

http://www.facepopular.net/luzdivina/ 

la de Pil:

http://www.facepopular.net/pilyepes/

 la del grupo "Alimentación consciente"

 http://www.facepopular.net/pages/4348/ 

La página de Arte Yepes en fb pasa también a

http://www.facepopular.net/pages/4353/

También estamos, como ves en el lateral en socialred y en vk, aunque creo que le daremos más énfasis a la de facepopular... vamos viendo sobre la marcha.

Y seguimos en Pinterest con la misma dirección:

http://www.pinterest.com/universonrisa/



                                                   ¡Os esperamos!


La revolución de los divinos.

Vivimos en el marco de una crisis civilizatoria galopante: todo el mundo lo comenta. Pero pocos se hacen cargo de que antes de la crisis apareció la tentación (¿qué otra cosa sino ha sido el reinado del Borbón? ): la deserción masiva de un proyecto vital ejemplarizante y la decantación hacia lo blando. El resultado ha sido un reino que vive prostrado en el acolchonamiento del ataúd y que aunque es apaleado a diario carece de ese nervio y del espíritu reactivo propio del instinto de supervivencia que lo rescate de su prostrera decadencia. 

No vemos que esta tendencia suicida tienda a corregirse, muy al contrario, lo que contemplamos cada vez más es expandirse por doquier el caballo desbocado de la demencia. 

Como jinetes apocalípticos la locura avanza por los páramos de España destruyendo la sana convivencia y sembrando la cizaña. 

El triunfo de la tentación que nos decanta hacia lo blando es el último eslabón de la cadena que vino aparejada a la invención del arado. Pero nosotros, más bien, deberíamos hablar de “la maldición” del arado y así, de esta manera, penetrar de un plumazo en un nivel más elevado de la conciencia donde se puedan leer los signos de los tiempos en toda su crudeza. 

Aceptar nuestro estigma maldito, la argolla y la cadena que nos atan al arado, es un acto de profunda humildad y gallardía. El reconocimiento de nuestra ignorancia absoluta, en medio de este surco de los siglos donde penamos como pisamierdas es la puerta dorada para penetrar en el reino creativo de la inopia o de la posibilidad absoluta. 

Aunque la humanidad avance como caballo sin frenos hacia el atolladero, es cosa sabida que un pequeño pelotón de semidioses es capaz de parar el mundo y hacer girar los goznes de la tierra. 

La pregunta que se plantea es: ¿Cuándo despertarán a este sueño de la necesidad las hordas divinas? ¿Cuándo bajarán por las laderas encumbradas para arrasar campos y ciudades con el fuego justiciero de un cometa? La respuesta está en comprender que los divinos deben ser invocados. Cuando el procedimiento sea el adecuado los veréis aparecer entre vosotros galopando sobre briosos corceles alados; entonces sabrán todos que el gran día ha llegado, que la duda ha sucumbido y lo real aparece tal como lo imaginado. 

El fin de la revolución es la anarquía: el triunfo de la utopía. Esta a su vez debe dar paso a la inopia colectiva, lo que nos situará ante la posibilidad absoluta y la angustia existencial subyacente, lo que nos convoca consecuentemente ante la posición de la fe. 

Con este arreo de fuego podremos ir dando saltos, de reino en reino, sobre abismos insondables de oscuridad y locura para así ir creando nuevas realidades a la luz de la mente.

La revolución de los divinos siempre está actuando desde los reinos supinos.

Autor: Pil..